martes, 29 de diciembre de 2015

EL FÚTBOL EN ALUMBRES DE LOS AÑOS 20 A 1960

El fútbol de Alumbres en los años 20.
Por lo visto, después de haber participado en la  realización de los cimientos de la actual estructura futbolística española, la propia naturaleza de los jugadores del pueblo, que en la mayoría de los casos, aunque jóvenes, debieron de simultanear la afición al deporte con duras jornadas de trabajo, así como la escasez de jugadores porque el pueblo siempre fue pequeño, entre unas y otras razones debieron de condicionar y mucho, el futuro futbolístico de Alumbres, de manera que lo más razonable pudo ser no federarse, aunque a este respecto hay que tener en cuenta que la Federación Murciana de Fútbol no se constituye hasta 1924, y la Liga Nacional de Fútbol no comienza su andadura hasta 1929.
Ésta década se caracteriza por ser una etapa de fomento y desarrollo espectacular de la práctica del fútbol en Alumbres, de manera que por esos años se ha verificado la existencia de varios clubes diferentes de fútbol en el pueblo, si bien hay que decir también que de duración efímera. Es posible incluso que además del aspecto puramente deportivo y de diversión de los organizadores, hubiera también una importante disputa entre los dirigentes de los equipos para hacerse con el conjunto de futbolistas que obtuviera más éxitos y mejor representara al pueblo, al menos, esa es una de las conclusiones a las que yo he podido llegar. 
Equipos de adultos: Alumbres F.C., Club Levantino, C.D. Alumbres, Envidiables F.C., Minerva F.C., Invencibles.
Equipos infantiles: Alumbres F.C., Club Levantino, Envidiables F.C.
Equipo del Minerva que jugó en la inauguración del Secante. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
No hay que olvidar que es en esta época en la que coexisten en Alumbres la Sociedad Obrera “La Envidiable”, y la “Sociedad de Fomento y Cultura Minerva”, cada una de las cuales crea su propio equipo de fútbol y dispone de su propio campo. La Envidiable juega en la zona de La Hoya, donde están actualmente las viviendas conocidas como “Los Chalet”, y el Minerva en El Secante.
        En las informaciones deportivas que he podido rescatar de 1924, ya aparecen en las alineaciones de los equipos del pueblo, Club Levantino, Alumbres F.C. y Minerva F.C. los hermanos García Heredia, Fulgencio, Pedro y Antonio, sin duda jugadores destacados de esta época.
Los hermanos Fulgencio y Pedro García Heredia, que por esas fechas tenían 24 y 20 años respectivamente, junto con su hermano menor Antonio de 18 años fueron fichados por el Cartagena F.C. de 1ª Categoría el 27 de julio de 1925, y así constaron en la Federación Regional Murciana de Foot-Ball de 1925, con licencia federativa nº 6523 para Fulgencio; 6522 Para Pedro y 6521 Para Antonio. Antes jugaron con los diferentes equipos del pueblo, Club Levantino, C.D. Alumbres, Alumbres F.C. Y Minerva F.C. donde destacaron por su calidad, y cuando no jugaban con su equipo de Cartagena lo hacían con el del pueblo.
            Sin duda alguna, estos son los primeros jugadores alumbreños que se conoce que estuvieran federados, y los primeros que tuvieron el privilegio de formalizar ficha con el 1º equipo de fútbol de la Ciudad Departamental y de la comarca, en una época en la que el fútbol alumbreño brilló con luz propia.
            Por los datos que poseo, parece que no participaron mucho en el primer equipo, pero solo el hecho de haber sido fichados por él, confirma que fueron destacados futbolistas en la tierra cartagenera, y además, que las buenas relaciones con el principal club de fútbol de la ciudad datan de mucho más tiempo atrás del que se creía.
En la temporada siguiente, la de 1926/27, Fulgencio García Heredia sigue ligado al fútbol de la ciudad portuaria fichando por el Club Deportivo Lisvert que por entonces militaba en 2ª Categoría, y en 1930 se le ve con el Gimnástico F.C., de La Unión.
A partir de mediados de la década desaparecen la mayoría de los clubes, excepto los Envidiables que aguanta hasta casi 1930 y el Minerva que es el que sobrevive hasta la actualidad.
            Todo ello viene a confirmar que el fútbol alumbreño vivió en los años ´20 su primera época dorada, que justifica sobradamente las fructíferas relaciones que siempre hubieron entre el principal equipo del pueblo y el primero de la comarca, pues no hay que olvidar que después surgieron en el pueblo otros jugadores que también jugaron en los principales equipos de la ciudad. 
Minerva de mediados los años 30 con Miss Alumbres (Isabel Raja Álvarez) y otro equipo. 
Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández


LOS HERMANOS GARCÍA HEREDIA DE ALUMBRES TUVIERON DISTINTA SUERTE

            Cuando empecé con este trabajo hace ya algún tiempo, el tema que trataba era el de tres buenos futbolistas de Alumbres de los años 20 y 30 del siglo pasado, y a pesar de la inmensa satisfacción que me produjo me quedaron muchas dudas que resolver, por lo que tuve que volver a hurgar en los archivos y otras fuentes para poder encontrar la explicación al hecho de que ninguna de las personas mayores a las que había preguntado supiera decirme a qué familia pertenecían los hermanos García Heredia.
            La razón puede parecer muy simple y no lo es, pues por un lado ya sabemos que en los pueblos, hubo un tiempo en que la gente se conocía más por el apodo que por el nombre de pila, y mucho menos por los apellidos, y por otro el olvido de las víctimas del franquismo que se ha venido perpetrando desde todas las instituciones democráticas y que ha calado profundamente en la sociedad.
            Si a los vecinos y amigos mayores les hubiera preguntado por Pencho el Herrero, en lugar de por Fulgencio García Heredia, quizás habría encontrado alguien que me hubiera contado algo procurando no elevar mucho la voz, unas cosas ciertas y otras menos.

            Los hermanos García Heredia, Fulgencio, Pedro y Antonio, fueron buenos futbolistas, no cabe duda, y su categoría está contrastada no solo por el hecho de haber sido fichados por el club más importante de la comarca, el Cartagena F.C. (Efesé de siempre), aunque hubieran participado poco en él, sino porque su presencia en las alineaciones de los equipos del pueblo a lo largo de los años 20 y parte de los 30 así lo atestiguan.
            Fulgencio García Heredia. Foto: Cortesia de Concepción Raja Álvarez   
                                                               
Pedro y Antonio García Heredia (recorte de la foto del equipo que inauguró el Secante)
            Los años de la dictadura de Primo de Rivera fueron tiempos difíciles y la gente humilde se asociaba para defenderse de la insaciable avaricia de los poderosos, y también para disponer de lugares de ocio acordes con sus posibilidades, por eso en el pueblo se había fundado la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva el 7 de abril de 1924, y  pronto diversificaría su actividad, pues ya en el verano de ese año fundó una banda de música y el equipo de fútbol Minerva F.C. Por esas fechas en el local de la Sociedad se organizaban bailes que amenizaba una banda de música.
            Los hermanos Fulgencio y Pedro no sólo fueron buenos futbolistas, también formaron parte de la banda de música de la Sociedad. Fulgencio tocaba el saxo y el bombardino.
            Era una Sociedad obrera con un cierto carácter paternalista en la que cabían todos, y así lo confirma el hecho de que el capitán del equipo de fútbol Minerva F.C. en 1925 fuera el cacique Andrés Martínez Cao.
            El tiempo pasó inexorable y llegaron tiempos peores en los que la República fue violentada por la rebelión de una parte del ejército, respaldado y mantenido por las potencias europeas y por EE.UU, y entonces muchos ciudadanos se vieron en la imperiosa necesidad de elegir entre el exilio o quedarse aquí con los riesgos que llevara implícito.
            Los hermanos Pedro y Antonio García Heredia, decidieron quedarse en el país “porque no habían hecho nada malo”, mientras que Fulgencio decidió coger el tortuoso camino del exilio.

            Cada uno de ellos tuvo una suerte distinta:
            Poco después de instaurarse la dictadura de Franco, Pedro, fue detenido y fusilado el día 10 de noviembre de 1939 en el cementerio de Nuestra Señora del Remedio de Cartagena, junto a otros republicanos que completaron la fosa. Desde 1958 sus restos descansan en el cementerio de Alumbres junto a los de su padre.
            Antonio, tampoco se quiso ir del país y como era marino de la Base Naval de Cartagena fue encarcelado por mucho tiempo y expulsado de la marina, y cuando salió rehízo su vida como pudo junto a su familia y murió en Cartagena en 1982.
            Fulgencio se exilió, primero a Túnez y más tarde a Francia, donde finalmente se estableció y cuando pudo recuperó a su familia. Fue enterrado en Alumbres en 1978.

            Los alumbreños deberíamos de sentirnos orgullosos por haber tenido a estos deportistas, músicos y ciudadanos entre nosotros, aunque quizás se les debería de haber tributado un pequeño reconocimiento, pero no espero nada de los políticos de Alumbres que prefieren dedicarse a sus negocios y a sus suculentos y fáciles sueldos, porque hace años ya les pedí que instaran el cambio de la denominación de varias calles que llevan el nombre de personas que no se lo merecen en un sistema democrático y allí siguen, sin que nadie haya movido un dedo para evitarlo.
A este respecto, quiero recordar que el pasado año 2016, aprovechando que el polivalente Concejal de Transparencia, Buen Gobierno, Participación, Descentralización y Festejos, del Ayuntamiento de Cartagena, Juan Pedro Torralba Villada, es de Alumbres en representación del PSOE, y que tanto la Junta Vecinal como la Asociación de Vecinos y la Junta del Cementerio de Alumbres, están controladas y dirigidas por militantes del mismo partido, el PSOE, por lo que se les supone de ideología socialista y progresista, intenté nuevamente que en aplicación de la Ley de Memoria Histórica, cambiaran los nombres de ciertas calles de Alumbres que portan nombres de reconocidos fascistas, y que retiraran del espacio público del cementerio de Alumbres el monolito que homenajea a Antonio Pérez García, uno de los franquistas más destacados del pueblo. Pero tampoco hubo suerte, y han preferido mantener en homenaje permanente la memoria del franquismo, que es seguramente el ideario que ilumina su conducta.

            Sé que nunca habrá consuelo para los familiares que aún quedan y sufrieron en sus propias carnes los efectos de la represión, o que perdieron a sus seres queridos de forma tan trágica y tan poco reconocida por la sociedad democrática actual que se beneficia de su sacrificio, pero yo me he creado una obligación moral con la realización de este pequeño homenaje, recuperando su memoria del silencio de la dictadura, de los cementerios y de la desidia y falta de escrúpulos de los políticos actuales.

Los años 30
En esta década, las referencias al fútbol alumbreño son mucho más escasas que en años anteriores, entre otras cosas, porque iniciadas ya las competiciones nacionales de este deporte los equipos modestos pierden importancia.           
Sin embargo, el Minerva participó en algunos de los campeonatos organizados entre los equipos modestos, como en el caso de la Copa Primavera de 1930 organizada por el equipo de fútbol de El Algar que por esas fechas se llamaba 1º de Mayo,  y que se disputó íntegramente en el campo de fútbol del equipo organizador, participando, además del equipo anfitrión, La Unión, El Garbanzal y El Minerva de Alumbres.
También, en los años 1933 y 1934 el Minerva participó en las competiciones de No Federados que se organizaron en Cartagena y que disputaron: Plus Ultra Lisvert, Cruzados Rojos, C.D. República, Betis Cartagenero, Numancia F. C., Diablos Rojos, Cartago Nova Radical, Juvenia S. C., C. D. Los Tigres, Recreativo Cartagenero, C. D. Español, Celta Cartagenero, C. D. Centella, C. D. Comercial, Cervantes F. C.
En las alineaciones de los equipos de Alumbres hasta los años 30 aparecen los nombres de los jugadores que pongo a continuación: J. López ,G. Vidal, J. Mateo, G. Aguilar, J. Gómez, J. Martínez, A. Martínez, A. Morales, J. Lucas, J. Victoria, A. Martínez, Ojados I, Ojados II, Aranda I,  Aranda II, Gómez, Clemente, Heredia, Carrillo,  Ros, Hernández, Avilés, Soler, Pérez, F. García, A. García, P. García, Madrid, Ruiz, Celdrán, Martínez, Rosales, Nieto, Carlos, Antón, Conesa, Estalella, Rojo, Simón, Gil, Morales, Vera, Rojo, Valero, Bernardo, Barcelona, Alfonso Barcelona, Narciso Rojo Heredia, Andrés Martínez Cao, Meca, José, Horacio, Buitrago, Paredes, Arroyo, Díaz, Huertas, Torki, Mula, Egea, Pedro Martínez Morales, Rafael Sánchez, Bea, Barranco, Cabezos, Salvador, Antonio, SánchezPaco, Yermo.
Minerva de mediados los años 40. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
            El Minerva de los años 40.
            Durante y después de la guerra, hubo un largo período de crisis para todo, y es razonable deducir que al fútbol alumbreño y por tanto al Minerva también le tocó lo suyo. Sin embargo, la crisis económica, el paro, el hambre, no fue obstáculo para que el fútbol siguiera siendo el deporte favorito de los jóvenes del pueblo.
            De esos años hay que destacar la figura de Domingo Hernández Nicolás, que en la temporada 44/45 jugaba en la Gimnástica Abad disputando la Liga en 3ª División, y salvo la 45/46 que la jugó en el Cartagena F.C. también en 3ª, estuvo allí hasta febrero de 1952, fecha en la que el Cartagena F.C. que disputaba la Liga en 2ª División lo reclamaba. Al final de esa temporada el Cartagena desciende y desaparece, y en su lugar se funda la U.D. Cartagenera en cuyo equipo jugó en Regional y 3ª División.

Copa Presidente
            En 1946, el C. D. Minerva disputaba la Copa Presidente organizada por el C. D. la Unión, y en cuya competición, por el sistema de liguilla, participaron también además de los dos mencionados, Levante F. C., Júpiter, e Imperial.

Copa de Primavera de El Algar
En los meses de marzo, abril y mayo de los años 1948 al 52 se volvió a disputar la Copa Primavera en El Algar, en cuya competición participaron, el C.D. Algar, como equipo organizador, además de Los Alcázares C.D., Minerva de Alumbres, C.D. Rayo de Pozo Estrecho, C.D. Beal, C.D. Garbanzal, C.D. Invencibles, C.D. Perín.
Entre las alineaciones de jugadores aficionados que he podido recuperar de esos años se menciona a: Porrones (Marcos), Ignacio, Aranda (Cabo Pedro), Rizado, Valerito, Luis, Llamboy, Cocheles, Antonio, Ros, P. Caparrós, Ajo, Paredes, Diego (el Ladrillero), Juanico (El del Pan), Domingo Carrillo, Baltasar, Pérez (Antoñito), Pepe Ojados (Sotelo), El Perrote, Domingo Hernández, A. Caparrós, Isidro, Bilbaino, Quico, Ruiz, Pencho Hernández, Salvador Meroño, Martínez, Cutilla, López I, López II, Ángel, P. Meseguer, P. Sánchez (Zarra), Rojo I, Rojo II, Agapito, Francisco, Alcántara, Fuentes, Barbas, Rubio, Paco (de Eleuteria), Emilio I, Emilio II, Pajarito, San Martín, Joaquín, Marruso, Vivancos.
Minerva de mediados los años 50. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández

La década de los ´50.
A principios de esta década hay en Alumbres un equipo bien nutrido de jóvenes jugadores, aunque a veces se reforzaba con otros futbolistas de los pueblos cercanos y militares de reemplazo conocidos por los vecinos del pueblo que se encontraban haciendo la mili.

Torneo Club Adheridos
En 1952 la Federación Murciana de Fútbol organizó un campeonato de equipos modestos al que denominó “Clubs Adheridos”, y en el que entre otros participaron: C.D. Athlético (Pozo Estrecho); C.D. Minerva (Alumbres); C.D. Apolo (Pacheco); La Media Legua.
Juan Hernández Nicolás es el buque insignia de esa generación, y sin duda alguna el ídolo futbolístico, el modelo a seguir por las generaciones de futbolistas del pueblo de los años 50 y 60 especialmente, y sobre todo un orgullo para los alumbreños que hemos tenido como afición la práctica o el seguimiento de este apasionante y espectacular deporte.
            Epi, procedía de una familia que dio buenos jugadores a los equipos de fútbol del pueblo, y a los de Cartagena, y es una referencia inevitable en la historia del fútbol de Alumbres de todos los tiempos. Ha sido uno de los pocos jugadores del pueblo, junto con su hermano Domingo, que tuvo el privilegio de jugar en alguna Categoría Nacional, y posiblemente el que más lejos ha llegado en este deporte. Jugó en 3ª División Nacional en la U. D. Cartagenera de los años ´50, en el Callosa Deportiva del 58 al 60, y en el Club Deportivo Cartagena desde 1961, año en el que ascendió a 2ª División Nacional de la Liga, y a menos que se me haya escabullido alguien por ahí, creo que hasta ahora no ha habido ningún otro futbolista alumbreño, excepto su hermano Domingo, que jugara en esa o en otra categoría  superior del Fútbol Nacional.
En aquellos años en los que, en Alumbres no había un equipo federado que compitiera habitualmente contra otros conjuntos, era difícil que alguien de fuera se pudiera fijar en un jugador de aquí, y mucho menos que fuese fichado por un equipo grande, de ahí la importancia de que un muchacho del pueblo llegara a ser jugador de un equipo de talla nacional.
Partido de veteranos. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Por aquellos tiempos, se jugaba casi todos los domingos un encuentro amistoso con equipos de la tierra como La Unión, El Garbanzal, El Llano, El Algar, El Europa, Los Tigres, Roche, etc. Pero como había mucha rivalidad con La Unión, siempre que se podía se organizaban encuentros con un equipo de allí, con la sana intención de medirse con un rival con el que no era fácil ganar, y porque con estos se garantizaba emoción y espectáculo. El único inconveniente es que eran muy pocos los partidos, en uno u otro campo, que terminaban sin que antes, durante, o después del encuentro, se formara un espectacular tumulto en el que participaba todo el mundo, jugadores y espectadores, pero eso sí, al otro día estaban dispuestos a empezar de nuevo otro encuentro más, a ser posible más divertido que el anterior. Esa era la salsa necesaria en los tiempos que corrían, para que un partido de tanta rivalidad tuviera un mínimo de sabor.
           
Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Un partido de fútbol contra el Parque de Artillería.
También por esas fechas fue invitado a jugar en el pueblo un equipo de Cartagena, que según todos los testimonios consultados, se trataba de un equipo del Parque de Artillería.
El partido se jugaba con toda normalidad, cuando el jugador local que llevaba el balón al borde del área contraria, pegó un trallazo que vino a estrellarse en el larguero de la portería, y ésta, que desgraciadamente estaba construida con colañas viejas y carcomidas, se partió en dos, y no lisió al portero de puro milagro. Pero enseguida surgió el inevitable escándalo con cachondeo incluido por parte del público, que lo único que quería era divertirse como fuera, y en tanto los visitantes decían que sin porterías en condiciones no se podía seguir jugando, los locales creían que se podía seguir si se hacía una reparación de urgencia al larguero, o se ponía una cuerda atada de poste a poste que lo sustituyera.
Los jugadores visitantes, que no entendían cómo se podía seguir jugando el partido sin larguero, se resignaban con sonrisas a la continuación de éste con alguna de las soluciones apuntadas. Por otro lado, el árbitro, ante el monumental lío que se había formado no sabía qué hacer, y pidió a los organizadores que dieran una solución al problema surgido a la mayor rapidez posible, o se vería obligado a suspender el partido.
Pero los organizadores no tenían intención alguna de suspender el encuentro, así que mandaron a alguien en busca de una cuerda, y atándola de poste a poste la pusieron en lugar del larguero.
Tanto los jugadores del equipo visitante, como el árbitro, no estaban de acuerdo con aquella solución, pero éste y los otros, fueron convencidos de que no había otra forma de terminar el partido, y había que terminarlo.

Así que, una vez que se puso la cuerda sustituyendo el larguero de la portería, se continuó el partido como si no hubiera pasado nada, hasta que en un momento cualquiera del partido, un jugador visitante disparó a puerta y pegó en la cuerda, entonces los visitantes pidieron gol, mientras que los de casa dijeron que no, y el árbitro para no complicarse la vida  pitó fuera, pero la discusión no llegó a mayores y el partido pudo terminar felizmente sin otras complicaciones, quizás porque los jugadores del pueblo se enfrentaban por primera vez en una cancha, con los jugadores del Parque de Artillería, y no era cuestión de darles demasiada confianza a unos desconocidos.
Minerva de finales de los años 50 principios de los 60. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández

martes, 22 de diciembre de 2015

EL AGUINALDO

El pequeño relato del aguinaldo que pongo a continuación, se lo dedico a mis amigos alumbreños con los que compartí momentos inolvidables como aquellos, e inevitablemente a todos los niños que en estas fiestas carecerán de paz, de amor, de libertad, y sobre todo de alimentos, y algún dulce de Navidad que mitigue el amargo sabor de la miseria.

Hubo un tiempo en el que los niños de Alumbres salían a pedir el aguinaldo por las casas del pueblo y sacaban todo su ingenio a relucir para conseguir que les dieran unos dulces o unas monedas.

En la primera mitad del siglo XX, los jóvenes alumbreños, acostumbraban a salir a pedir el aguinaldo acompañados de la imagen del Niño Jesús que gustosamente les prestaba el cura del pueblo.

Entonces, recorrían toda la zona al son de la música de guitarras, bandurrias, panderetas, y otros instrumentos musicales, con los que se hacían acompañar para cantar los villancicos y pedir el aguinaldo. Y como en muchas viviendas además les invitaban a una copa, no era extraño que al final alguno terminara mareado.

Más adelante, en la década de los años 50 y 60, cuando se acercaba la Navidad, muchos críos se afanaban en prepararse los instrumentos musicales, panderetas, sonajas y zambombas para acompañar a sus canciones.
Niños cogiendo el aguinaldo-Grabado de J. Cuevas-Llanos de Somerón, Asturias
La Nochebuena, algunos grupitos de esos críos, salían en busca del aguinaldo por el pueblo, y se paraban en la puerta de aquellas casas que sabían que les iban a abrir. Allí comenzaban a cantar los villancicos que habían aprendido en la calle o con sus familiares:

Esta noche es Nochebuena
y mañana es Navidad
saca la bota María
que me voy a emborrachar.
Ande, ande, ande
la marimorena,
ande, ande, ande
que es la Nochebuena.
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Abre la puerta María
que te traigo el aguinaldo
una patata cocía
sopla que viene quemando.
Ande ande ande,
la marimorena
ande ande ande
que es la Nochebuena.
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A San Roque el alumbreño
le han hecho unas esparteñas,
con diez arrobas de esparto
pero aún le están pequeñas,
pero aún le están pequeñas
cantemos con alegría
viva la bota y el vino
y la mata que lo cría.
--------------------------
El aguinaldo te pido
si no me lo quieres dar
ojalá te de un dolor
y te acuestes sin cenar.
Y te acuestes sin cenar
digamos con alegría,
viva la bota y el vino
y la mata que lo cría.
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            La mayoría de las veces, la insistencia de los críos surtía efecto, entre otras cosas, porque ellos sabían bien dónde llamaban, y entonces, había quienes interrumpían cinco minutos la cena familiar para darles unas monedas y sacarle la bandeja a los chiquillos. Los ojos de algunos críos tomaban proporciones desorbitadas cuando veían que alguien les ofrecía tantas delicias juntas ¡Qué ricos estaban aquellos turrones y mazapanes! ¡Nunca ningún dulce supo mejor que los de los aguinaldos!

Después de unas dos horas de recorrido, cansados ya de cantar los mismos villancicos y de tocar los instrumentos musicales de fabricación casera, con el paladar endulzado y el estómago caliente, se decidían por finalizar la petición de aguinaldo, y una vez que se repartían las monedas obtenidas, cada uno de los ocasionales artistas se iba a casa a dormir, pensando seguramente, que con el dinero conseguido esa noche, podría comprarse una linterna con la que jugar a policías y ladrones.  
                                                 Sonaja y Zambomba artesanas. Dibujos: Francisco Atanasio Hernández
Pandereta

            En la actualidad esa costumbre se ha perdido, y en todo caso si se ve algún grupo de críos cantando villancicos en la puerta de casa ajena, es porque son inmigrantes.
Euphorbia pulcherrima-flor de pascua




miércoles, 16 de diciembre de 2015

LA SFC MINERVA Y LA MEJOR TEMPORADA DE LA PRIMERA TERRITORIAL

            LA PRIMERA TEMPORADA DE LA SFC MINERVA 2012/2013
El club de fútbol SFC Minerva, fue fundado el pasado año 2012 por iniciativa de un grupo de socios de La Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres, que pretendía ofrecer a los jóvenes del pueblo que hubieran superado la edad de juveniles, la oportunidad de continuar practicando su deporte favorito en un club de aficionados del pueblo, y comenzó su andadura deportiva la temporada 2012/2013, en la categoría de Segunda Autonómica.
            Esta temporada hay que enmarcarla dentro de la historia del fútbol alumbreño de todos los tiempos, pues era la primera vez en sus más de 100 años de existencia que un equipo de adultos del pueblo participaba en una competición regional federada, y tuvo el privilegio de hacerlo en el casi centenario Secante, al que en octubre de ese mismo año 2012 se le sustituyó la tierra de albero por césped artificial.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
Y tengo que añadir, que a pesar de que el equipo estaba formado mayoritariamente por jugadores alumbreños, salvo dos de Roche y otros dos de Cartagena, al finalizar la temporada dejó el pabellón bien alto, pero sobre todo con la satisfacción de haber superado con mucho las aspiraciones con las que se partía al iniciar la temporada.
En la clasificación final quedó justo en mitad de la tabla, en 9º lugar de 18 equipos que formaban la competición, con 48 puntos, habiendo ganado 14 partidos, empatado 6 y perdidos 13. Realizó 58 goles y encajó 65.
            El máximo goleador del equipo fue Hugo Davó con 25 dianas, que fue a la vez el 3º máximo goleador de la competición.
            Tampoco puedo ocultar el orgullo que me produce haber empezado esta nueva etapa bajo los principios y la dirección de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva, como en los inicios de su existencia en 1924, porque viene a recuperar la dimensión cultural y deportiva por las que se fundó, perdida en el año 2000 con la disolución de La Salle Minerva y el traslado de todos sus efectivos a La Unión.
            Entrenador: Manuel Tortosa Martínez.          
Jugadores: Alberto Albaladejo, Adrián Conesa, Adrián García, Francisco J. Madrid, Mario López Atanasio, Antonio Villena, José F. Valero, Baltasar Tortosa, José A. Caballo, Antonio Nicolás, Javier Aguilar, José A. García, Alberto Cataño, Rubén Fernández, Alejandro Villada, Adrián Giménez, Francisco Martínez, Alejandro Martínez, Salvador Alcaraz, Alejandro Ojados, José Céspedes, Francisco M. Árbol, Hugo Davó, Félix Laencina, Jesús Doménech, Antonio Vázquez, Rubén Laencina, Sergio López, Julio J. Lozano, Manuel Hernández, Ángel Hernández.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            LA SEGUNDA TEMPORADA EN SEGUNDA AUTONÓMICA 2013-2014
Esta segunda temporada de la SFC Minerva comenzó con la asistencia de 66 jugadores a la sesión de prueba de futbolistas, que se realizó el día 29 de julio de 2013 en las instalaciones deportivas del Secante.
          A partir de aquí se inició una pretemporada que habría de pasar por la disputa de varios partidos intrascendentes con los equipos de Balsicas y Soho, de Preferente, con los Juveniles de Categoría Nacional de Torre Pacheco, Mediterráneo y Ciudad Jardín, y el Mazarrón de 1ª Autonómica, en los que lo que menos importaba era el resultado, pero donde se fue forjando el conjunto de jugadores que luchó por estar entre los mejores equipos de la región de esta categoría.
            Al no ser filiales de ningún equipo importante, los recursos económicos para el transporte en autobús a los diferentes campos de la Región de Murcia, así como el bocadillo y refrescos para la plantilla, han de salir de la lotería familiar que se desarrolla cada semana en los locales del Casino y de la rifa del jamón que se realiza durante cada partido que se juega en casa. 
El esfuerzo que se tuvo que realizar fue grande en todos los terrenos, pero se consiguieron los objetivos.
A lo largo de la temporada hubieron luces y sombras que en muchos casos confundieron una realidad, y es que todavía no se había forjado el equipo que tenía que darnos la satisfacción del ascenso a Primera Autonómica.
Foto:  Francisco Atanasio Hernández
No obstante, quiero darles las gracias a todos los que honradamente dieron lo que pudieron y a los fieles aficionados que han estado con el equipo en las verdes y en las maduras, porque con su actitud demostraron que querían al equipo.
Entrenador: Manuel Tortosa Martínez.
Jugadores: Alejandro Villada, Alberto Lloret, Francisco Árbol, Adrián Conesa, Rubén Fernández, Manolo Martínez, Antonio Ruipérez, Ricardo Sánchez-Tembleque, Juan Antonio Campillo, José López, Alberto D. Albaladejo, Sergio López, Baltasar Tortosa, Jorge Caballero, Antonio Villena, José Céspedes, Francisco R. Fernández,  Adrián Jiménez, Hugo Davó, Antonio Vázquez, Félix Laencina, José A. Puertas, Juan A. Carreño,  Lorenzo Vergara, Miguel Rodríguez, Ismael Balanza, Ramón Ortega, José Marcelino, José A. Mesa, Antonio Cadenas.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
Sólo me queda añadir que en la clasificación final, quedamos en el puesto 9º de 20 equipos, ganamos 15 encuentros, perdimos 10 y empatamos13, y de los 75 goles marcados, Hugo realizó 18 y Ismael 14. El resultado de la campaña hay que calificarla de regular, dado que al principio se aspiraba a uno de los puestos de ascenso, y pudo haberse conseguido de forma directa si no se hubiese dividido el vestuario a partir de la octava jornada en la que éramos líderes del campeonato.
No obstante la renuncia al ascenso de otros equipos mejor clasificados propició el ascenso de la Minerva a Primera Autonómica.

A LA TERCERA… ¡¡CAMPEÓN DE LA PRIMERA 2014-15!!
            Esta era la 3ª temporada y además consecutiva, que la SFC Minerva disputaba un campeonato de categoría regional en toda la historia del fútbol alumbreño, y una vez más, la suerte se alió con un equipo del pueblo, porque pudo conseguir el objetivo de competir en Primera Autonómica, como consecuencia de que los equipos que tenían derecho renunciaron al ascenso, hecho confirmado el 17 de julio de 2014 por la FFRM.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Y digo que la suerte se alió una vez más con un equipo del pueblo, porque hay que recordar que en 1975, la FEF dirigida por el Sr. Porta, decidió reestructurar el fútbol base y creó la Liga Nacional de Juveniles, razón por la que La Salle Minerva que terminó clasificada en 4º lugar de la tabla del Campeonato Regional de Primera División de Juveniles, ascendió a Liga Nacional junto al Real Murcia, Hércules y Elche C.F. Algo parecido pasó también en 1990, La Salle Minerva se benefició de una nueva remodelación y ascendió de la Liga Nacional a la División de Honor de Juveniles.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
         En los 106 años de la historia del fútbol alumbreño, ésta es también la primera vez que un equipo del pueblo participa en categoría sénior de Primera Regional, y debemos de sentirnos muy felices, no sólo por haber tenido esta oportunidad, sino también por haberla aprovechado para disfrutar de principio a fin de una temporada de ensueño.
            No obstante, hay que tener en cuenta que las dos temporadas anteriores pusieron los cimientos para disfrutar de esta maravillosa temporada y es justo reconocerlo.
Nada más concluir la temporada 2013-14, el día 17 de junio, se presentó un nuevo entrenador, Antonio Jiménez Madrid, acompañado de unos 20 jugadores, que sumados a otros cuatro que continuaban de la temporada anterior, entre los que había 3 de Alumbres, sumaban los 24 con los que quería contar en la plantilla para el siguiente campeonato.
            Desde el principio de la formación del nuevo equipo se observó que marcaba diferencias, y las dos primeras jornadas encabezó la clasificación, si bien en la 3ª un injusto empate en casa con La Alberca, permitió al Beniaján coger la cabeza de la tabla hasta la jornada 13, que fue cuando La Minerva le ganó a domicilio al que hasta ese momento era el líder de la categoría, y además recuperaba el liderato perdido diez jornadas atrás, y líder terminó la competición.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
                Una feliz coincidencia es que en la temporada de 1974/75, La Salle Minerva  de Juveniles de 2ª Categoría Regional, realizó una temporada genial pues de 22 encuentros, de que constó la liga, solamente perdió uno y empató otro, y estuvo imbatido 16 jornadas consecutivas hasta que en la jornada 17 perdió la imbatibilidad, y al final se proclamó Campeón y ascendió de categoría. Nunca antes, ni después, hasta la presente temporada, hubo un equipo en el pueblo que se mantuviera tanto tiempo sin perder un partido, como el de la temporada que se comenta.
            Hacía tiempo que en el pueblo no se veía fútbol del nivel que pudimos contemplar este campeonato, y también hacía mucho tiempo, desde la última vez que en Alumbres se celebraba un final de campaña tan exitosa como esta, y tengo que decir que la obra la realizó un grupo de jugadores, entre los que solamente había dos alumbreños, pero que defendían la camiseta, como si la hubieran llevado toda la vida, y además, muchos de ellos trabajaban y en trabajos duros, algunos muy duros, y no faltaban a los entrenamientos, ni a ningún partido que se les convocara. Desde el principio se les vio muy comprometidos con la función que se les encomendaba. Indudablemente la participación en el equipo del nuevo entrenador, el trabajo de Antonio Jiménez Madrid, en este grupo de futbolistas fue fundamental. 
           Creo importante destacar que los 109 goles a favor, con que  terminamos como equipo máximo goleador de la categoría, fueron realizados por 15 de nuestros jugadores: Vicente 25 (2º máximo goleador de la categoría); Panocha 19; Tico 13; Patas, 12; José Alberto 9; Adri  7; Moha y Dato 5; Ponce 4; Toni, Catalán y Garnés 2; Barceló, Litos, y Álex 1.
            También nuestros porteros fueron los mejores del campeonato, no en balde fuimos el equipo menos goleado, y además se mantuvo la portería a cero durante 19 partidos: Mono 9 goles encajados (22 Jugados); Castillo 8 encajados (13 Jugados) y Noguera 2 encajados (2 Jugados).
No obstante, una vez más, debo de aclarar que este es el resultado del trabajo de un gran equipo en el que funcionó sincrónicamente cada una de las partes que lo formaban, Directiva, Cuerpo Técnico y plantilla de jugadores, por lo que todos deben de congratularse.
            Este equipo protagonizó numerosas gestas en una temporada plagada de éxitos: 
1.- Recuperó el liderato de la competición en la jornada 13 en casa del Baniaján y ya nunca lo dejó hasta finalizar la temporada.
2.- Cuando aún quedaban 7 partidos que disputar superó la máxima puntuación conseguida en un campeonato de la Primera Autonómica, desde que se empezó a sumar tres puntos por victoria a mediados de los ´90, entonces estaba en 75 puntos.
3.- En la jornada 29 ascendía a Preferente de forma matemática, faltando aún 5 jornadas.
4.- Fue el equipo máximo goleador y menos goleado de la competición, con 109 goles a favor  y  19 en contra.
5.- Se proclamó Campeón en la jornada 31 cuando faltaban 3 jornadas que disputar, 
6.- En la jornada 32, faltando 2 encuentros, sumaba 28 victorias, superando así el mejor registro en la historia de la Primera Regional que estaba en 27 partidos ganados en una temporada y finalmente, nuestro equipo terminó con 30, poniendo un nuevo récord en el apartado de victorias de la categoría.
7.- Realizó la mejor temporada de la historia de la Primera Regional y puso un nuevo récord de puntuación en la Primera Autonómica con 94 puntos, antes estaba en 86 desde la temporada 1985/86, y fue conseguido por La Unión.
8.- Nunca hasta ahora, hubo un equipo en la historia de la Primera Territorial Murciana, que se proclamara Campeón sin perder un solo partido, 30 victorias y 4 empates.
La SFC Minerva de esta temporada puso el listón muy alto, y los que vengan detrás van a tener que ser muy buenos para poder compararse con este campeón indiscutible ¡¡Mi gallo, sin duda alguna, fue el que mejor cantó en este gallinero con sobresaliente, y además se ha ganado el derecho a calificarlo como el mejor de toda la historia de la Primera Territorial Murciana!!
Para mí fue un privilegio y un honor, no solo haber sido testigo directo de esta magnífica temporada, sino poderla escribir, para que quede constancia y pueda ser admirada por las generaciones venideras de futbolistas alumbreños y nunca se olvide.
No tengo ninguna duda en afirmar que éste es el mejor equipo de fútbol que ha tenido Alumbres en sus más de 106 años de historia. Sus resultados así lo confirman, y los aficionados al fútbol de este pueblo harán bien si lo mantienen vivo en la memoria, porque es posible que pasen muchos años antes de poder disfrutar de un conjunto que se le parezca.



lunes, 7 de diciembre de 2015

EL CAMPO DE FÚTBOL DE ALUMBRES EL SECANTE

Preámbulo
El campo de fútbol de Alumbres, El Secante, antes que nada, ha sido y debería de seguir siendo, un lugar de encuentro donde tantas y tantas generaciones del pueblo de los últimos cien años, se dieron cita para pasar una tarde divertida practicando este apasionado y espectacular deporte que es el fútbol.

            El Secante es uno de esos lugares entrañables del pueblo por el que cualquier aficionado al fútbol ha suspirado profundamente en algún momento de su existencia, entre otras cosas, porque seguramente, buena parte de su infancia y juventud la pasó en este lugar correteando detrás de una pelota y marcando su piel de arañazos en cada caída. Ahora, con el césped artificial que cubre la piel del antiguo Secante, los jugadores se arañan bastante menos que entonces.
El Secante con césped artificial 15-11-2015. Foto: Francisco Atanasio Hernández
Todo aquel alumbreño que haya  pisado el terreno de juego vistiendo la camiseta del equipo del pueblo, sabe bien la emoción que se siente, el cosquilleo que recorre cada uno de los poros de su cuerpo cada vez que vuelve a él, ya sea para jugar o para animar a los jugadores.

            El Secante, sigue siendo uno de esos lugares inevitables para cualquier crío del pueblo, pues de una u otra forma, por una o por otra razón, todos los alumbreños guardamos en nuestra memoria un recuerdo imborrable de ese querido lugar, unos porque fueron protagonistas directos de diversas anécdotas y tardes gloriosas de fútbol, o porque han sido fieles aficionados y seguidores incansables del equipo del pueblo, y otros, porque han escuchado historias y comentarios de sus amigos, de sus padres, de sus abuelos, o de algún vecino, que afloran a sus mentes con frecuencia y que jamás olvidarán.

            El Secante es la Fragua de Vulcano, donde se han forjado cientos de buenos jugadores de fútbol y miles de buenos aficionados a este fantástico deporte que han tenido la suerte de disfrutar con nada más salir al terreno de juego vestidos de corto, y escuchar los gritos de ánimo de los vecinos y amigos que se agolpan como espectadores en las gradas.

            El Secante es sin duda la catedral de los alumbreños aficionados al fútbol, al que van a rendir culto periódicamente los que ya no están en edad, o carecen de las  condiciones físicas necesarias para mostrar sus habilidades con el balón, y asisten a presenciar las filigranas, el buen hacer de otros que se encuentran en su mejor momento y en las mejores condiciones para ejercitarlo.

            Sin embargo, no sería justo pasar por alto que nuestro querido campo de fútbol debe su larga existencia a la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva. Sí, “El Casino” es quien desde los años veinte del siglo pasado adquirió el terreno para que “El Minerva F.C.”, su equipo, nuestro querido equipo de fútbol de siempre, tuviera un lugar donde entrenar y disputar sus encuentros de fútbol, y lo ha venido manteniendo para orgullo y disfrute del pueblo.

            Con muchas dificultades, pero el fútbol en Alumbres, ha aguantado un siglo ya, gracias en buena medida a la Sociedad, Casino, o como se le quiera llamar, que en los momentos más difíciles, y de más penuria económica, estuvo con él, unas veces gestionando directamente, y otras como en la fundación de La Salle Minerva y el desarrollo posterior, porque se implicó en los proyectos deportivos destacando a sus mejores aficionados al fútbol. A veces coincidió que el presidente de La Salle Minerva era el mismo que el del Casino como en el caso concreto de Pedro Rubio Francés y Anastasio Oliver.

Origen del Secante
El nacimiento del campo de fútbol de Alumbres El Secante, viene marcado por un acontecimiento de especial relevancia para el futuro deportivo de Alumbres, la fundación de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres, que un año antes, el día 7 de abril de 1924 se registraba en el Gobierno Civil como asociación legalmente constituida en cumplimiento de las normas vigentes de la época.

En ese verano de 1924 la Sociedad Minerva funda el equipo de fútbol más antiguo de Alumbres, el Minerva F.C., y en el mes de agosto se le ve disputando el Campeonato Local de La Unión en el campo de La Unión Levante, en un encuentro contra el Hércules del Garbanzal, al que ganó por 2 tantos a 0.

Inauguración de un campo de fútbol en Alumbres.
La prensa de la época, El Porvenir, El Eco de Cartagena y Cartagena Nueva divulgaron ampliamente el acontecimiento, en especial el diario Cartagena Nueva, cuyas noticias cubría un corresponsal en Alumbres, que lo estuvo anunciando desde una semana antes con pequeñas notas.
Bendición del Secante el día de la inauguración 8-2-1925
Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
El domingo 8 de febrero de 1925 fue un día de fiesta para Alumbres. A las 2 de la tarde hizo entrada en el pueblo la banda de música de la Cruz Roja de La Unión que dirigía el profesor Mariano Barquero recorriendo las principales calles.

A las 3 de la tarde se celebró el acto de bendición del campo de fútbol por el sacerdote de la parroquia don Antonio Aracil Mensales que lo bautizó con el nombre de San Roque-Minerva, y actuaron de padrinos la señorita Araceli Martínez y el médico de Alumbres don Luciano Estrada. Después, el cura, los padrinos, y los componentes de la Junta Directiva procedieron a firmar el acta extendida por el Secretario de la Sociedad don Cristóbal García.

“Terminado el acto inaugural del campo, a las cuatro en punto dio comienzo el partido dirigido por el árbitro Alfonso Barcelona. La Madrina entregó a los capitanes dos artísticos ramos de flores. El capitán del Comercial, en nombre de su club le hizo la ofrenda a la madrina que dio las gracias al galante capitán, y el del Minerva le hizo la ofrenda a la simpática señorita Antonia Gómez, acto seguido el árbitro hizo la señal de que empiece el juego haciendo el primer saque la señorita Araceli Martínez, madrina del campo”.

Por el Minerva F. C.: Ojados, Aranda, Carlos, Pérez, Conesa, Martínez, García I, Madrid, García II, Gómez y Rojo. Suplentes, Cao, Ros y Avilés.
Por el C. D. Comercial: Iñiguez, Bleguert, Joaquín, Martínez, Andreu, Egea, Joaquín, Armando, Manolo, Hispano y Eliécer. Suplentes, Ardid, Concas y Zabala.
Todos los actos fueron amenizados por una banda de música.
Al término del encuentro el resultado era favorable al Minerva F.C. por 2 goles a 1. El primer gol del Minerva lo marcó García I.
Luego el padrino del campo, el médico D. Luciano Estrada obsequió con un refresco a los equipos, comisiones, música, y pueblo. La sociedad Minerva también invitó a los jugadores de su equipo a pastas y vino Málaga, y por la noche se celebró un baile.
Equipo del Minerva que inauguró El Secante. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Además del Comercial, El Águila, El Rosario F.C., El Centella, El Arenas F.C., El Stadium, y otros, todos de Cartagena; en esos años, jugaron en El Secante otros equipos importantes de la zona como La Unión Athletic, de La Unión; El Envidiables y el Invencible, ambos de Alumbres; etc.

Desde los inicios hasta principios de los años ´70
Posteriormente y hasta los años 40 y 50, al Secante vinieron equipos como el Sporting Cartagenero, Diablos Rojos, Los Comanches F.W., Plus Ultra Lisvert,  Cruzados Rojos,  Cartago Nova Radical, Juvenia S.C., Los Tigres, C.D. Español, Celta Cartagenero, Cervantes F.C., Júpiter, Base Aérea de San Javier, Barrio Peral, C.D. Cartagena, C.D. Danubio, C.D. Iberia, Neptuno, C.D. Algar, Carthago Nova, etc.

Hay una duda difícil de resolver y es que, no se sabe bien si el campo de fútbol, en un principio, fue propiedad de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva, o estuvo siendo utilizado bajo arrendamiento, lo que sí se sabe con certeza, es que después de la guerra, tras  resurgir el Minerva F.C. en 1944, la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva estuvo abonando una cantidad en concepto de alquiler hasta muy recientemente, en que al parecer pasó a ser propiedad del Ayuntamiento.  

Al principio de su construcción, El Secante, estaba ubicado en el mismo lugar donde está hoy, aunque orientado de Este a Oeste y no de Norte a Sur como está en la actualidad, y es que, entre 1956 y 1958 se construyó la línea del ferrocarril de materias peligrosas de Escombreras, y el trazado partió en dos el pueblo de Alumbres y su campo de fútbol, por lo que hubo que alargarlo paralelo a la vía en dirección Norte desde la orilla de la rambla de Los Cucones.
Foto: Cortesía de Concepción Raja Álvarez
En la foto de mediados los años 30, se puede observar que la línea divisoria del campo está orientada de Norte a Sur y los espectadores están situados al borde de la rambla de Los Cucones, al Sur del campo.

Hasta principios de los años ´60 los futbolistas no disponían de vestuarios en el campo de fútbol, por lo que habitualmente, como vestuarios, para los partidos de competición y de las Fiestas Patronales, se utilizaba el salón de baile que entonces había en la calle Prefumo, más abajo del local social de la Sociedad Minerva que estuvo ubicado en el nº 2 de la misma calle.

En otros casos, la rambla de Los Cucones era el lugar donde se cambiaban los jugadores de uno y otro equipo, y por supuesto el vestuario natural de los chiquillos cuando se enfrentaban a equipos de los alrededores.
El terreno pedregoso del Secante se quedó con muchos jirones de la piel de los jóvenes jugadores de todos los tiempos, pero todos quisieron volver a jugar en él.

A principios de los años ´60, se construyeron unos sencillos y humildes vestuarios cubiertos con uralita en el lado Suroeste del campo de fútbol, que aunque en un principio tampoco disponían de agua ni corriente eléctrica, era toda una ventaja respecto a épocas anteriores. En la misma década, la carencia de agua corriente se subsanó colocando un depósito a la altura del techo que había que rellenar frecuentemente con cubos y garrafas, pero que al menos permitía a los jugadores y árbitros quitarse la tierra del cuerpo.

Del nacimiento de La Salle Minerva a finales de la década de los ´70
Más adelante, a principios de la década de los ´70, paralelamente a la fundación del club, La Salle Minerva, se llevaron a cabo las primeras grandes mejoras de las instalaciones deportivas, se pudo llevar el agua del Taibilla y la electricidad hasta el campo, y los vestuarios se dotaron de agua caliente.
El Secante, entre 1973 y 1975.  Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Hasta entonces, antes de marcar el terreno de juego la víspera de los encuentros, se barría el campo con la finalidad de eliminar el chinarro que afloraba de la tierra regularmente, pero era un trabajo inútil, pues cuanto más se barría más chinas salían a la superficie.  

A mediados de la misma década se valló el campo y se construyeron las gradas, y fue entonces cuando se empezaron a cobrar las entradas para ver los encuentros de fútbol de los juveniles de La Salle Minerva en Liga Nacional, pues parece ser que los ingresos que se obtenían por medio de las subvenciones, sorteos, y la aportación voluntaria de los aficionados al interior de la bandera que se pasaba en los descansos de cada partido, sumado a las pequeñas ayudas de los escasos patrocinadores eran insuficientes para mantener el impresionante aparato que se iba levantando alrededor del club.

También se ampliaron las instalaciones deportivas en dirección Norte y Este, y se construyó un pequeño campo al lado del reglamentario, que se utilizó tanto para entrenar como para disputar campeonatos de futbito en las Fiestas Patronales. En la actualidad este campo lo denominamos el pequeño Maracaná, porque hasta no hace mucho lo utilizaron los más pequeños de la Escuela de Fútbol, los prebenjamines, y por la misma razón se le dedicaron especiales cuidados.

Por esas fechas, el equipo de Alumbres se había convertido en el centro de atención de los jóvenes futbolistas de toda la comarca, y en sus filas habían ciento y pico chavales repartidos entre cuatro o cinco equipos, juveniles en Liga Nacional, juveniles de 2ª Categoría Regional, infantiles y alevines. Por eso se hacía necesario ampliar los terrenos donde, al menos poder entrenar, y en 1978 la directiva realizó las gestiones oportunas para que Ginés Morales cediera los terrenos de su propiedad colindantes con El Secante, al otro lado de la vía del tren, al Oeste de ésta, por un tiempo de 25 años, y a pesar de que hasta principios de 1980 no se empezó a limpiar el terreno y a prepararlo, ahí se construyó el viejo polideportivo que entre otras cosas sirvió de lugar de entrenamiento para los equipos de La Salle Minerva.

Los años ´80
La década de los ´80 está marcada por el purgatorio que hubo que pasar desde 1978, año en que La Salle Minerva descendió de la Liga Nacional hasta 1988, que volvió a ascender, y en esos diez años milita en 1ª Categoría Regional.

Tanto el pequeño Maracaná como el polideportivo serán estadios donde, cada año por las Fiestas de San Roque, se disputen torneos de 24 horas de futbito.

Fue a principios de los años ´80 cuando se construyó la cantina, y tras la pertinente petición a la autoridad municipal, se empezó a utilizar como una fuente más de recursos que ayudara a sufragar los cuantiosos gastos del club en el verano de 1981.

El Secante con tierra de albero 7-12-2008. Foto: Francisco Atanasio Hernández

De 1988 al año 2000
Fue en esta época cuando se construyeron los actuales vestuarios, en cuya fachada se lucen dos placas conmemorativas, una dedicada a Pedro Rubio Francés, 1º Presidente de La Salle Minerva, y otra en recuerdo a la primera Junta Directiva del club formada por: Pedro Rubio Francés, José Ojados Roca, Francisco Martínez Albaladejo, Antonio Caparrós Morenilla, Francisco Aguilar Moreno, José Cantero Molina, Pedro Caparrós Morenilla, José Conesa Hernández, Francisco Hernández Jiménez, Jesús Ojados Hernández, Francisco Valera Hernández, Ginés Valero Martínez y Simón Villada Cabezos.
Posteriormente se derruyeron los antiguos vestuarios de techumbre de uralita construidos en los años ´60.

Las dimensiones actuales del terreno de juego son: 95,60 m. de largo por 54,40 m.de ancho.

Desde el año 2000 a la actualidad
Como ya dije anteriormente, desde hace un tiempo, El Secante, ha pasado a ser propiedad del Ayuntamiento de Cartagena, y es él quien paga el consumo de agua, luz y teléfono que se generan, además de los arbitrajes y otros gastos.

En 2008, durante la preparación de los actos de celebración del Centenario del Fútbol en Alumbres, el Ayuntamiento de Cartagena construyó el edificio administrativo y los aseos que hay al lado de la cantina, y además patrocinó la publicación del libro “ALUMBRES CIEN AÑOS DE FÚTBOL 1909-2009”, y la revista “CENTENARIO DEL FÚTBOL EN ALUMBRES”, de cuyas obras me siento orgulloso de ser el autor.
Inauguración del monolito 3-1-2009. Foto: Francisco Atanasio Hernández
En los actos del Centenario, la directiva del club, de la que por esas fechas formaba parte un servidor, construyó un monumento en honor a los protagonistas del fútbol alumbreño de todos los tiempos, jugadores, técnicos, directivos, utilleros, masajistas, y aficionados. En él se pueden leer los nombres de los equipos que hubo en Alumbres hasta la fecha, y un poema que escribí para todos los que lo hicieron posible.

CON HOJAS DE LAUREL
para nuestros jugadores,
directivos, técnicos, utilleros,
aficionados y entrenadores
del fútbol de Alumbres
de todos los tiempos.
Para que el tiempo ni nada
pueda borrar sus entrañables huellas
y para que el aire del Secante
nos envuelva con su generoso aliento.
Con hojas de laurel
coronamos su memoria
para que la memoria viva
y viva ese mágico momento.
 Recitando el poema “Con hojas de laurel. ”Foto: Francisco Atanasio Hernández
                Inauguración del césped en el Secante de Alumbres
            El 8 de octubre de 2012 se inauguró el césped artificial en el campo de fútbol de Alumbres El Secante, que con sus más de 90 años de existencia es el más antiguo de la comarca y el tercero de la Región de Murcia después de El Rubial de Águilas y la vieja Condomina de Murcia.
Un momento de la inauguración del césped en El Secante 8-10-2012. 
Foto: Francisco Atanasio Hernández
El césped artificial que ahora cubre su superficie ha sustituido a la fina arena de albero que en los últimos tiempos cubría el terreno de juego, ello ha sido posible gracias al convenio suscrito por el Ayuntamiento y Repsol, según el cual, éste último sería quien lo sufragara. Por lo visto el presupuesto no dio para cubrir el pequeño Maracaná y se quedó sin césped, por lo que en la actualidad no se utiliza.

            En el acto de inauguración estuvieron presentes, representantes del Ayuntamiento de Cartagena y de Repsol, además hubo representación de la Junta Vecinal, de la Asociación de Vecinos, de la Escuela de Fútbol de Alumbres, del CD. Minerva, y de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva.

            Aficionados de siempre y antiguos jugadores de diferentes épocas tampoco quisieron perderse este inolvidable momento y estuvieron presentes junto a familiares y amigos de los deportistas.

            La placa conmemorativa que se descubrió dice así “Este campo de césped artificial en las instalaciones deportivas de El Secante de Alumbres, fue construido gracias a la colaboración económica de REPSOL. Alumbres, 8 de octubre de 2012”.

Que siga rodando el balón, por favor.