miércoles, 27 de enero de 2016

LOS CARNAVALES Y ALUMBRES ESTÁ QUE ARDE

Los Carnavales
            Estas fiestas que tienen un fondo religioso, en muchos casos han tomado un marcado cariz pagano. No en balde la lucha de D. Carnal y Dª. Cuaresma significan más que nada la lucha permanente entre el bien y el mal, por lo que terminan con la quema de D. Carnal.

            El Carnaval es un período de satisfacción de los apetitos, previo a la Cuaresma que es de contención, abstinencia y ayuno. Junto a su sentido religioso, el Carnaval representa un carácter social de diversión y desenfreno en el que se aprovecha para satirizar algunos aspectos de la sociedad, su incongruencia, su hipocresía, su vanidad, e incluso se ridiculiza, por medio de máscaras, disfraces y muñecos alegóricos la doble moral de las clases dirigentes en general y de los políticos en particular, que prometen sin medida, y mienten sin ruborizarse.
 
                                                            Presuntas Desterradas año 2000
            En la actualidad, el Carnaval supone unos días de fiesta generalizada en las diputaciones, cuyo acto central es una cabalgata que organiza el Ayuntamiento de Cartagena en la que participan las comparsas de las diputaciones que lo deseen, y en las que se desata el ingenio y la pasión popular. Las fiestas terminan con la quema de un D. Carnal de cartón piedra que cada año por el mes de febrero vuelve a renacer de sus cenizas.     
                 
            Sin embargo no siempre ha sido así, en la primera mitad del siglo XX, en esos días, la gente se disfrazaba con atuendos extravagantes y máscaras, o se pintaban las caras para evitar ser reconocidos por los amigos, y se formaban grupos en los que se cantaba y bailaba por las calles haciendo ruido con el fin de no pasar desapercibidos entre los vecinos.

Después se seguía la diversión en los bailes que se organizaban en los locales sociales del pueblo, que engalanados de cadenetas y serpentinas se dotaban de bandas de música para amenizar la fiesta. En el techo del local se colgaba una piñata de la que sobresalía un manojo de cintas y cada pareja tenía que tirar de una, de manera que la que conseguía abrirla recibía un regalo.
Durante la dictadura franquista, los Carnavales estuvieron prohibidos, porque para el régimen, estas fiestas tenían un carácter pagano y pecaminoso intolerable, pero pasados los primeros años de mayor represión, algunos alumbreños y alumbreñas de los años ´50 comenzaron a atreverse a recuperar la vieja tradición, y convenientemente disfrazados/as, para que resultara difícil, si no imposible, su identificación, cada año por esas fechas, se vestían y se daban un paseo por el pueblo. Tanto la osadía manifestada por los protagonistas, como por las atrevidas parodias sexuales que a veces representaban por el camino era motivo suficiente para que fueran seguidos por una multitud, aunque casi siempre, la diversión se cortaba bruscamente cuando alguien anunciaba la cercanía de la guardia civil buscando a los “subversivos” que se habían atrevido a desafiar a la autoridad.
            Presuntas de Alumbres 2013
Entonces, las personas disfrazadas se metían en la primera vivienda que veían abierta y saliendo por la puerta de atrás, o saltando de patio en patio, conseguían despistar a la benemérita.

Ya en período democrático, en 1998, surgió en el pueblo un grupo de chirigotas, que se denominó “Presuntos Desterrados”, con una intención evidente, aprovechar los carnavales de Cartagena para denunciar el propósito de Repsol – Butano de construir unos depósitos cerca del pueblo.

         En 1999, este grupo estuvo integrado sólo por mujeres, pasando a denominarse “Presuntas Desterradas”. En 2001 y 2005 obtuvieron “Premio al Mejor Disfraz.”

             Encuentro Vecinal “Alumbres está que arde”
          Esta es una de las pocas fiestas laicas que se han celebrado en Alumbres, aunque no totalmente, pues al menos en los tres primeros años también se programaron misas, y comenzaron, cuando en junio de 2003 la empresa REPSOl, manifestó su propósito de abandonar el proyecto industrial de la instalación de los depósitos de gas anteriormente mencionado, y se celebraron durante cinco años consecutivos.
 
           Una vez conocida la renuncia de Repsol al proyecto inicial se organizaron fiestas para celebrar el feliz acontecimiento. Como anticipo, la noche del 13 de junio, se celebró un recital poético en la plaza de la Iglesia en el que participaron poetas de Alumbres y de fuera del pueblo.

A las seis de la mañana del 14 comenzaba la jornada festiva con una diana de la Banda de Cornetas y Tambores de Alumbres, y un desayuno en la plaza de la Iglesia. Al medio día tres grandes paellas saciaron el apetito de los más de 700 vecinos que se dieron cita en el polideportivo para degustar una comida de confraternidad. Partido de fútbol, charangas, pasacalles, y la colocación de una placa conmemorativa del encuentro vecinal en el paseo del Malecón, completaron una intensa y emotiva jornada de fiesta y reivindicación cuyo slogan lucían las camisetas que vestían numerosos alumbreños “ALUMBRES ESTÁ QUE ARDE.”

            Dentro del programa de cada año se celebraba un recital de poesía en la plaza de la iglesia, y yo participé en los tres primeros con varios de mis poemas, entre los que destacan dos de contenido pacifista porque tienen plena vigencia, y por su importancia y repercusión, pues ya no volví a ser invitado en las dos ediciones siguientes que fueron las últimas, seguramente herí la exquisita sensibilidad de algunos de los que muestran su capacidad intelectiva manipulándolo todo desde la sombra.

El que pongo a continuación es uno de mis poemas pacifistas que he mencionado anteriormente.
                      LOS CAMPOS DE LA MISERIA
                                Mis palabras se disfrazan de humo
entre palomas de papel
que anuncian la paz para Occidente
mientras rugen los misiles
de la enésima cruzada
en las carnes de Bagdad.

          Mis labios se pronuncian
solidarios contra el hambre
y tranquilizan mi conciencia
temerosa del supremo
flotando en la abundancia
que me procura
la sociedad de consumo
mientras África se muere
con la boca llena de nada
y el estómago harto
de pasar hambre.

          Mis manos civilizadas
atrapan sueños al vuelo
pendientes de un hilo
en la torre de Babel
y siembran de miedo
y de crueles sufrimientos
los campos de la miseria.
Y mientras mis ojos
dominan ausentes
el desesperado escenario
de las gentes sin presente ni futuro.

En esos años, el partido de la oposición municipal en Cartagena también reivindicaba para Alumbres la Entidad Local Menor, además de la desviación del ferrocarril para el transporte de materias peligrosas por las afueras del pueblo, como se puede apreciar en la portada del programa del III encuentro Vecinal de 2005. Muchos ya no quieren hablar de aquello, y seguro que no les agradará que se les recuerde.



lunes, 18 de enero de 2016

EL FÚTBOL EN ALUMBRES DE 1960 A 1973

 El fútbol de Alumbres en la década de los ´60.
             El equipo del pueblo por esas fechas, participaba en pocas competiciones, y en buena medida se limitaba a jugar partidos amistosos organizados entre los pueblos cercanos y a disputar el consabido encuentro de fútbol en las Fiestas de San Roque contra un equipo de solera de los alrededores, entre solteros y casados, o entre jóvenes y “Viejas Glorias”.

No obstante, al conjunto formado por el Paquico “la Guirrarra” y Pepe “el Zarrica”,  en el ataque del equipo por el lado izquierdo, le apodaron “el Ala Infernal”, quizás, entre otras virtudes deportivas nada despreciables porque se entendían muy bien, y continuamente llevaban peligro a la puerta contraria, y se me ocurre pensar que algo tuvo que ver también que los dos fueran zurdos, en esos tiempos en los que todos los críos eran obligados a realizar las cosas con la derecha. ¡Nene, la cuchara se coge con la derecha! ¡niño, que se escribe con la derecha! ¡que al balón se le da con la pierna derecha! ¡que te he dicho que con la izquierda no, que lo hagas con la derecha! La mano izquierda y el pie izquierdo para los educadores de aquellos tiempos, por lo visto no servía para nada, pero estos dos chiquillos, igual que otros en distintos ámbitos, vinieron a demostrar que la mano o la pierna izquierda podía ser tan hábil, malabarista y certera como la derecha.
Minerva de principios de los 60. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
La década de 1960, significó para el fútbol alumbreño una época de resurgimiento de un equipo del pueblo, que sin lugar a dudas, lo representó por los barrios y pueblos de la comarca con suficiencia y dignidad, propios de la casta futbolística que mamaron en El Secante.
Por entonces, unos pocos alumbreños con más voluntad que medios para poner en práctica sus proyectos deportivos, metieron en competiciones locales a un equipo de infantiles, otro de juveniles y otro de aficionados, casi todos procedentes de “la cantera” de Alumbres de los primeros años de la década, a los que entrenaban con regularidad, detalle que distinguía al fútbol de entonces de las épocas futbolísticas anteriores, que en la mayoría de los casos, los jugadores del equipo se reunían para jugar un partido organizado contra un rival de las cercanías o entre ellos mismos sin preparación física o entrenamiento previo.

Minerva de principios de los 60. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
            Por todo ello, considero que a principios de los años 60 comenzaba un período nuevo en la historia del fútbol de Alumbres, y no se pueden olvidar a las personas que lo hicieron posible. Gente como Pepe Conesa “el Sespero”, Ginés Valero “el Chinche”, Francisco Valera “el Rubio” y José Ojados Roca “el Voltios” -todos ellos socios de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva- adoptaron formas de preparación física de los jugadores hasta entonces no muy conocidas en el pueblo, y dieron para el equipo de fútbol buena parte de su tiempo libre y todo lo que sabían de este deporte.
            Para el transporte de los jugadores a los lugares donde tenían que jugar los partidos, unas veces se utilizaban los medios de transporte públicos como el tren y el autobús, y otras, como alguna que otra vez que se fue a jugar a Portmán, se alquilaba el camión del Gómez, y aunque parezca mentira, después de pasar la Sierra dando botes por las carreteras de tierra y peñascos del Gorguel, aún llegaban enteros a su destino los jugadores y los preparadores del equipo.

Trofeo Monri-L. H.
            Este campeonato denominado Monri – L. H. para equipos infantiles lo organizaba el Club Deportivo La Colonia de San Félix desde el año 1963, y se comenzaba a disputar a finales del mes de julio.
            Se sabe que por lo menos en el año 1964, un equipo infantil de Alumbres participó en la competición de este trofeo en el que participaron cinco clubes de la comarca, el equipo de casa, La Colonia (San Félix), Repesa (Valle de Escombreras), Rápido (Cartagena), Mercurio (Santa Lucía) y Minerva (Alumbres).
Equipo del Minerva de mediados los años 60 en las Fiestas de S. Roque.
 Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
             Surge el TA KA TAK en Alumbres
            En el año 1965 el equipo de Alumbres adoptó el nombre de TA KA TAK, un detergente que pagó el equipaje, a cambio de que el equipo de fútbol del pueblo se inscribiera en las competiciones con el nombre deportivo del detergente mencionado, aunque el calzado deportivo (zapatillas o botas de lona azules) iba a cuenta de los jugadores, y del lavado del equipaje se encargaba cada uno de los que lo usaban. En el descanso de los partidos se solía pasar la gorra o la bandera, para sacar algunas monedas que ayudaran a pagar al árbitro y cubrir otros gastos.
Equipo del TA KA TAK en el campo de los Tigres (la Hípica). Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
En esa década había en la Comarca varios equipos de mucho prestigio, entre los que cabe destacar, la Colonia (de San Félix), el Delicias, y el Repesa (de La Refinería de Petróleos de Escombreras), de donde se nutrían de savia nueva equipos como el Real Madrid, o el Valencia, y que el equipo del pueblo de la época en sus enfrentamientos, los trató sin complejos, ni temor alguno, incluso en algún caso, estos equipos tuvieron que recurrir a la ayuda necesaria de los árbitros para alzarse con la victoria.
Infantiles de 1966.  Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Con el nombre de TA KA TAK, los jóvenes futbolistas de Alumbres jugaron no más de dos o tres temporadas, entre otras cosas porque entonces empezaron a abrirse camino en la vida como adultos, eso sin olvidarse de que desde la década anterior, el poblado de la Refinería de Escombreras, no sólo había crecido en población, sino que a la vez había ido creando en su entorno un centro educativo de Bachillerato y un complejo deportivo envidiable, campo de fútbol con césped (algo impensable en Alumbres), pistas de tenis, balonmano, baloncesto, balonvolea, atletismo, piscina deportiva,... todo un mundo desarrollado a dos pasos del viejo, abandonado y tercermundista pueblo de Alumbres que bastante tenía con disponer de un lugar pedregoso donde los niños y jóvenes podían practicar  el fútbol.
Esta circunstancia no se puede olvidar porque en buena medida viene a explicar que muchos jóvenes alumbreños de finales de la década jugaran en los equipos de Repesa y de La Salle Repesa, y aunque en principio se mostrara como un aspecto negativo y contrario a los intereses deportivos de Alumbres, en la práctica sentó las bases del desarrollo del fútbol base alumbreño de las tres décadas siguientes. 
En esos años proliferaron las iniciativas de fomento del fútbol en el pueblo, y ni puedo ni quiero olvidarme de la que surgió desde las Casas de Felipe, un movimiento gestionado por los propios interesados, críos de 9 a 14 años. Paco Rabal, Sebastián Caparrós, Cholla, Paco de la Ríos, Juan González, Damián de la Trini, Perico, Pascual,, y éste que lo relata, que era el “maestro”, algo mayor que sus “aprendices”, entre otros que no recuerdo, crearon un equipo de fútbol del barrio y acondicionaron uno de aquellos bancales incultos para posteriormente organizar una especie de campeonato local que disputaron los equipos de cinco supuestas barriadas del pueblo: Casas Nuevas (las casas de Felipe), El Molino (Zaraíche), Las Escuelas, El Portazgo, y La Iglesia (zona de Abajo). Todos los equipos tenían su propio campo, aunque de dimensiones reducidas, en algún solar o bancal acondicionado por ellos mismos. Por supuesto, Las Casas de Felipe nos proclamamos campeones.
Bombi, Pencho y P. Atanasio con un equipo de Roche en el campo de Repesa. 
Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Los Juegos Carthaginenses
            Con la denominación de Juegos Carthaginenses, a partir de 1967 en el mes de noviembre se organizaron una serie de competiciones deportivas de carácter local entre las que se encontraba el fútbol en diferentes categorías, sénior, juveniles e infantiles.
            En los I Juegos Carthaginenses de 1967, un equipo de Alumbres participó en la competición junto con Bazán, Los Tigres, Portmán, Santiago Apóstol y Franciscanos.
            También en los II Juegos Carthaginenses de 1968 participaría un equipo de fútbol de Alumbres para competir contra Repesa, Los Mateos, Mare Nostrum, Popularbank y La Merced.
            Las mismas generaciones de futbolistas que habían iniciado la década compitiendo en categorías infantil y juvenil, siguieron después haciéndolo en campeonatos de aficionados mezclando los jugadores disponibles de diferentes edades, y al final de la década, como en años anteriores, Alumbres disponía de un conjunto de futbolistas que se enfrentara al equipo de La Esperanza de Cartagena en sus fiestas patronales de  agosto. 

De 1970 a 1973.
         A principios de la década de los 70 la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva dio un importante paso más en su implicación por el desarrollo del fútbol alumbreño en general y del base en particular, con la constitución de una amplia directiva del C. P. Minerva formada por algo más de una docena de hombres, (concretamente 13) todos ellos socios de la Sociedad de Fomento y Cultura, entre los que se hallaba el presidente de la misma. Esta directiva abordó la mejora de las instalaciones deportivas entre las que se incluía agua caliente en los vestuarios, y una sustancial mejora del terreno de juego y las gradas.
Infantiles principios de los 70. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández

Infantiles principios de los ´70. Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández

            Trofeo Delegado de juventudes
            Este fue un campeonato local organizado por la Delegación de Juventudes de Cartagena, y  se empezó a disputar en el año 1971.
Los equipos de fútbol de base de la época los entrenaban aficionados del pueblo que dedicaban sus horas libres a esta labor sin remunerar. Mateo Jiménez Ros, Francisco Hernández Jiménez, Francisco Cobacho y Miguel Garrido eran los técnicos de la época. 
 Con el Minerva Alevín de 1973 jugaban entonces: Aparicio, M. Atanasio, Carrillo, Ignacio, Conesa, Egea, Pollo, Nieto, Vera, Zalote, Rubio, Solano, Cervera, Paco y Fernando, algunos de los cuales jugarían después en La Salle Minerva Juvenil.
            En la tercera edición de 1973, el Minerva Infantil, que ya había participado en la anterior edición de 1972, resultó campeón de grupo y disputó la final con el equipo de La Salle Repesa que lo fue del suyo. Este equipo también disputó el X Campeonato Nacional Infantil (fase local) con, La Salle Repesa, A.D. Esperanza, y La Salle Bazán.
            En la temporada 72/73 el Minerva Juvenil disputó el campeonato Regional de Segunda Categoría en el que participaron 13 clubes: Lorca, Águilas, Repesa, Mar Menor, Torrevieja, La Unión, Esperanza, Cartagena, Algar, Las Palas, Alhameña, Lumbreras y Minerva.
Esa temporada también participó en competición local un equipo de aficionados, y sería el último equipo sénior de Alumbres que participara en competición hasta después de disuelta La Salle Minerva en 2000.
Con el equipo de aficionados de esos años jugaban también, el Bombi, el Chulo y el Ignacico entre otros que no se recuerdan.

 Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
           
 Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández
Primera Semana del Deporte del C. P. Minerva
Durante las Fiestas de San Roque de 1973, del 11 al 19 de agosto se celebró en El Secante de Alumbres la Primera Semana del Deporte  del C. P. Minerva, en la que participaron equipos de fútbol juveniles, infantiles y alevines de la comarca, terminando el día 19 con la disputa del “VI Trofeo Hernández Nicolás”, entre equipos de la categoría de aficionados. 
Fue en este singular acontecimiento deportivo, cuando un equipo juvenil de La Salle Minerva se presentó ante los aficionados alumbreños, y que comenzaría su historia deportiva la próxima temporada 73/74.  
     
Minerva aficionados en el Campo de Los Juncos.  Foto: Cortesía de Pedro Rubio Rojo  
 Foto: Archivo Francisco Atanasio Hernández


jueves, 7 de enero de 2016

LA SOCIEDAD DE FOMENTO Y CULTURA MINERVA DE ALUMBRES

          A mediados del siglo XIX, hacia 1850, fue cuando se fundaron la mayoría de casinos en España. Pero es en la década de 1870, cuando los casinos alcanzan su consolidación como centros de recreo, cultura y asociación de aristócratas, burgueses, y clase media de la ciudad.
          Estas sociedades, eran lugares que fomentaban la unión de sus socios en torno a un sentimiento localista, con pretensiones de protagonismo cerca de lo oficial y lo político.
            Ser socio de un casino entonces, suponía un signo de distinción, por lo que muchas gentes de condición modesta y jóvenes ambiciosos y calaveras, aspiraban a conseguir ese respaldo social, con el que poder relacionarse con las clases adineradas del momento.
        Aunque en Alumbres hubo al menos, tres casinos, dos de ellos desaparecidos, el que ha perdurado es la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva.
Foto: Francisco Atanasio Hernández
            La Sociedad Minerva aparece en el registro del Gobierno Civil con el nº de orden 2612, según las normas que regían en la época, el 7 de abril de 1924, un poco tarde quizás respecto a los demás, pero sus principios programáticos eran los mismos que los de la ciudad, es decir instrucción y recreo. Estableció su domicilio en el nº 52 de la calle Mayor de Alumbres y posteriormente se mudó al nº 43 de la misma calle. Se gobernaba o administraba por medio de una directiva y los recursos para su mantenimiento los obtenía por medio de cuotas periódicas que abonaban los socios. Se establecía que en caso de disolución de la sociedad sus fondos fuesen destinados al Hospital de Caridad de Cartagena.
            Minerva, hace alusión al sentido cultural de la Sociedad, ya que Minerva, antigua diosa romana es protectora de Roma como tal, pero sobre todo patrona de los artesanos y del trabajo manual. Posteriormente fue asimilada a la diosa Atenea, de la mitología griega, y entonces se convirtió en símbolo del conocimiento y la sabiduría para Roma. Se le representaba armada y cubierta con casco y coraza igual que Atenea.
Copia del registro de la Sociedad Minerva que obtuve del Archivo General de Murcia en 2007
                Poco después de su fundación formó una banda de música con la que se amenizaban los bailes que frecuentemente se celebraban en sus salones, y en el verano de ese mismo año organizó el equipo de fútbol que más ha durado en el pueblo y que viene siendo el sello de identidad futbolística de Alumbres desde hace más de 90 años, el Minerva F.C.
            Finalmente, el 8 de febrero de 1925 inauguraba un campo de fútbol en el Zaraíche que serviría para entrenar y disputar encuentros de fútbol de su equipo, y que ha tenido el privilegio de sobrevivir desde entonces a situaciones complicadas, desde los nefastos efectos de la guerra y postguerra, pasando por el cambio de orientación del terreno de juego al ser partido por la línea de ferrocarril de materias peligrosas, hasta la desaparición de La Salle Minerva y el abandono de las instalaciones deportivas por sus dirigentes que ya no estaban vinculados al Casino.

Después de que triunfara el levantamiento militar dirigido por el General Franco, la Sociedad Minerva, primero estuvo varios años clausurada por decisión política, y luego, los mandamases que la condenaron se dieron el lujo de refundarla el 18 de mayo de 1944 bajo su férreo control, y con unos estatutos adecuados al ideario autoritario de la dictadura.
Sirvan como ejemplos que, para ser socio, el solicitante, tenía que “ser propuesto por al menos dos socios”. Por supuesto, la directiva no era elegida, sino designada, “…de entre el total de los socios los 25 más caracterizados, para que en unión suya nombre los cargos de la Directiva…”. Además, un artículo Adicional señalaba la tutela del sistema fascista “Esta Sociedad se obliga a someterse en un todo a las Federaciones Deportivas de Falange Española y de las J.O.N.S.”.
Comunicado del Ayuntamiento por la rehabilitación de la S. Minerva 4-1-1944
Archivo Francisco Atanasio Hernández
Delegación Nacional de Deportes de FET y de las JONS 29-2-1944
Archivo Francisco Atanasio Hernández 
Directiva de la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva en 1944. Archivo Francisco Atanasio Hernández
                Del estricto control que llevó a cabo Falange Española y de las JONS, sobre la ideología de los socios y dirigentes de la Sociedad Minerva, especialmente en los primeros años del franquismo, dan fe los documentos que siguen a continuación, a los que les he borrado el nombre de las personas a las que se refiere el informe falangista.
La razón de eliminar el nombre de los documentos que aporto, es porque quiero ser coherente con mi propósito de siempre, poder hablar del franquismo y condenarlo sin paliativos, sin que haya ánimo de revancha, y porque también quiero respetar a los familiares de las personas de Alumbres que por su ideología derechista hicieron todo el daño posible a los alumbreños que defendieron la legalidad republicana, a pesar incluso, de que algunos de ellos nunca me respetaron a mí y a mi forma libre de pensar.
Informes de Falange de la ideología personal de algunos socios y dirigentes. 
Archivo Francisco Atanasio Hernández
Algo más positivo que también se señalaba en los Estatutos es la “Creación de una sección dedicada a la práctica del Fútbol denominado Minerva integrado por socios capacitados y en condiciones físicas para practicar este deporte. A tal efecto esta sociedad tiene alquilado un campo en condiciones de juego. Una comisión compuesta por el Presidente, Secretario, Tesorero y un vocal será la encargada de la administración y gobierno de esta agrupación deportiva y fomentará la práctica de este deporte”.
La Sociedad en la calle Prefumo nº 2.  Foto: Francisco Atanasio Hernández
            Así pues, la Sociedad de Fomento y Cultura Minerva destacó a sus mejores aficionados al fútbol en los años ´60 para fomentar el fútbol base en el pueblo un tanto abandonado por esas fechas. José Conesa Hernández (el Sespero), Ginés Valero Martínez (el Chinche), Francisco Valera Hernández (el Rubio) y José Ojados Roca (el Voltios) todos ellos socios del Casino, se entregaron a su cometido con verdadero entusiasmo, formando equipos e inscribiéndolos en competiciones de la comarca y enseñando lo que sabían en los entrenamientos que hasta entonces brillaban por su ausencia.
            A finales de los ´60 la Sociedad volvió a cambiar de domicilio y se ubicó en la calle Malecón, entre las de Progreso y Milagrosa y allí permanece, intentando adaptarse a los nuevos tiempos.
            Pocos años después, en cumplimiento del artº. 20 de los Estatutos de la Sociedad, también fue el promotor de la fundación del Club La Salle Minerva, que estuvo en la cúspide del fútbol base regional y nacional durante 27 años, al destacar a Pedro Rubio Francés, Francisco Martínez Albaladejo y José Ojados Roca, Presidente, Tesorero y Secretario respectivamente en nombre del Minerva, para negociar con José Valverde García y Antonio Llor Bueno profesores del Instituto de La Salle en nombre de La Salle Enpetrol.

Desde que se le conoce, la Sociedad o Casino, ha sido el principal lugar de encuentro de los varones mayores de edad del pueblo. La mayoría de los jóvenes, siempre aspiraron a ser socios del Casino en cuanto fuesen mayores y tuvieran ingresos propios, entre otras cosas, porque era el lugar donde se podía encontrar a los amigos, leer la prensa diaria, o pasar un rato distraído con juegos tan variados como las cartas, el parchís, dominó, damas, o ajedrez. Para los jóvenes, tenía el aliciente añadido de que el equipo de fútbol del pueblo, el Minerva, estaba sustentado por la Sociedad y era natural que los jóvenes aficionados al fútbol, no sólo desearan ser socios sino que se sintieran orgullosos de serlo.
Sociedad de Fomento y Cultura Minerva de Alumbres C/ Malecón. 
Fotos: Francisco Atanasio Hernández
En los ´70, se empezó a celebrar la fiesta de Nochevieja en sus salones, y desde entonces aquí ha evolucionado positivamente en algunos aspectos, diversificando su actividad, y realizando bailes de Vermut en las Fiestas de San Roque,  bailes y bingos para recaudación de fondos de actividades diferentes, presentación de libros, etc.

Los tiempos cambian y el Casino también ha ido adaptándose como mejor ha podido o han creído sus dirigentes, aunque todavía le quedan algunos pequeños lastres de los que desprenderse, empezando por la retirada de la placa que hay sobre la puerta de entrada al local.
           
            La placa mencionada contiene un texto que es incorrecto en su totalidad, pues que yo sepa no hay ninguna prueba documental que confirme que el presidente del Casino entonces, fuese el tal José García Miras, como tampoco hay de que el Sr. Eubilio del Barrio y de la Calle elaborara los Estatutos, ni es creíble que se diga que una sociedad privada como ésta fue fundada por iniciativa del pueblo. Sin embargo, yo sí tengo en mi poder una nota de prensa de la época, en la que se menciona al Sr. Cristóbal García como responsable de la Sociedad Minerva, además, de que desde 2008 vengo publicando el documento oficial de la fundación de la Sociedad Minerva en diferentes medios, en este mismo escrito, libros, prensa, facebook, y de la que la directiva actual tiene copia que yo mismo le proporcioné.
Placa sobre la puerta con texto incorrecto. Foto: Francisco Atanasio Hernández
En 2012, por iniciativa de un buen número de socios aficionados al fútbol, se fundó un Club de fútbol, la SFC Minerva que en la actualidad está disputando el Campeonato de Preferente Autonómica. Curiosamente, en los más de 107 años de historia del fútbol alumbreño, nunca antes hubo en el pueblo un equipo sénior federado que compitiera en categoría regional.