martes, 16 de enero de 2018

EL INCENDIO DEL SILO DE ABONOS DE FERTIBERIA EN ESCOMBRERAS

El 26 de enero de 2002, se produjo un incendio en un silo que Fertiberia tenía en los terrenos que antes fueron de Fertilizantes, y que contenía más de 15.000 toneladas de abono nitrogenado triple 15. Durante cinco días estuvo ardiendo y emitiendo vapores a la atmósfera, presumiblemente tóxicos, en densas nubes que pasaban por el pueblo en dirección a Levante, provocando en principio la alarma y la incertidumbre entre los alumbreños, y la indignación después, porque vieron que en la práctica, el tan cacareado Plan de Emergencia del Valle, no servía para nada.
La forma en que se pretendió acabar con el incendio se demostró inútil, porque lo único que se consiguió echando agua de forma masiva, fue eliminar cualquier posibilidad, por remota que ésta fuese, de descubrir algún día la causa del extraño siniestro.
No obstante, sí que le sirvió como pretexto a la empresa Fertiberia para presentar el segundo Expediente de Regulación en un año, con el que, gracias a la permisividad de la Autoridad Laboral, y la mansedumbre de los sindicatos y los sindicalistas actuales, que a cambio de oscuros beneficios personales y particulares, entregan la salud y la seguridad de los trabajadores y los ciudadanos de los pueblos cercanos a la arbitrariedad de los empresarios, en ésta ocasión y una vez más, firmaron el Expediente sin rechistar, y dejaron en situación de excedentes al 70% de la plantilla, a pesar incluso, de que los trabajadores en asamblea habían acordado que no se firmara, porque esa firma, les impediría acudir a los tribunales en defensa de sus derechos.
Y es que, el Estado de la Corrupción en el que estamos instalados tantos años ya, está concebido para que pueda medrar la gente más desalmada y de menos escrúpulos, con la sociedad en general convenientemente maniatada y estabulada.

A este respecto, los días 18 y 19 de mayo de 2002, los periódicos de la Región de Murcia “El Faro de Cartagena” y “La Opinión” me publicaron íntegramente el  escrito siguiente:

LA GRAN FARSA POLÍTICO SINDICAL DE FERTIBERIA

En enero se incendió un silo con más de 15 mil toneladas de Triple 15, y a pesar de que todos sabían que el agua sólo servía para borrar huellas, se le estuvo echando agua hasta que no quedó ninguna, pero los técnicos de la Comunidad y algún que otro especialista en mierdas, coincidieron en que no había duda de que la causa del incendio se encontraba en la fermentación de las cagadas de las palomas. Los potentes medios de comunicación del Gobierno difundieron la sesuda conclusión a bombo y platillo, y nadie tuvo la decencia de desmentir la descomunal patraña.
Después transcurrieron casi dos meses de inexplicable silencio sindical, a pesar de que la empresa había anunciado ya el despido de 265 trabajadores aprovechando el oportuno desastre.
Curiosa pasividad de quienes pocos meses antes, nos habían estado convocando a una huelga de 15 días para defender la subida salarial de medio punto en un Convenio que se negociaba con 10 meses de retraso. Y un mes después, en diciembre, la sorprendente noticia de que un dirigente sindical liberado, miembro del Comité Intercentros de Fertiberia, obtenía la Baja Incentivada que ahora nos han negado a los demás. Sin embargo a ninguna Autoridad, Laboral o Judicial, le ha interesado hasta ahora, este oscuro e inconstitucional asunto.
Y continuó la comedia político sindical. Mientras el Comité de Empresa se dedicaba a tener controlados a los trabajadores dentro de las cuatro paredes de la fábrica, y a crear falsas expectativas con fotográficas visitas a diversos políticos que prometían entregarse en cuerpo y alma a la causa, los sindicalistas del Comité Intercentros se interesaban porque los mayores de 55 años se sintieran satisfechos en sus demandas, (de los 265 excedentes, sólo 34 eran menores de 55 años) entretanto abandonaban a su suerte al colectivo minoritario. Y entonces se desconvocaron todas las huelgas, con nocturnidad, alevosía y verticalismo al más puro talante, porque al parecer, ya se habían obtenido todas las reivindicaciones sindicales, y a pesar de que desde Cartagena se les imploró que no firmaran el preacuerdo, todos lo firmaron incluidos los 2 representantes sindicales de Cartagena.
Pero lo cierto es que los únicos que salen bien parados de esta monumental patraña son los mayores de 55 años, a los 34 restantes se nos ha tratado como simple mercancía a precio de saldo. Se dijo que los traslados a otras comunidades autónomas suponían un trauma para los trabajadores, bueno pues, 14 de ellos forman parte de una lista de la que sólo saben que son trasladados pero no adónde. Los 20 restantes somos recolocados en Carbonato de Estroncio, unos pasando por el paro sin tiempo determinado, y otros pasando directamente a depender de ésta, aunque eso sí, con nuevo contrato, sin indemnización de despido, perdiendo la antigüedad, perdiendo la categoría profesional, perdiendo el sueldo, sin medio de transporte, y con un nuevo sueldo más propio de un inmigrante ilegal que de un trabajador nacional que tiene una experiencia de 33 años de antigüedad, (pero la mayor tragedia laboral y sindical de estas recolocaciones es que el mismo empresario que nos despide sin indemnización, nos contrata en otra de sus empresas por la mitad del sueldo, y de paso nos estafa además nuestras futuras jubilaciones, porque muchos superamos los 50 años). Curiosamente, los sindicatos han podido negociar que tanto las esferas de amoniaco, con todo su equipamiento, así como sus riquísimos terrenos, y sus trabajadores con toda su experiencia pasen de manos de Fertiberia a manos de Químicas del Estroncio, sin embargo, los sueldos de sus empleados y sus correspondientes indemnizaciones de despido ha sido imposible, según la versión sindical.
Bueno, y si habláramos de cómo se han seleccionado los trabajadores que se quedan en lo que ha quedado de la factoría de Fertiberia-Cartagena, podríamos ver que los únicos trabajadores que actualmente tienen derechos son los sindicalistas, sus familiares y sus amiguetes, para el resto, no sirve de nada ni la antigüedad en la empresa, ni el puesto de trabajo, ni la idoneidad, ni otras circunstancias personales.
La dictadura sindical es un hecho irrefutable, porque seguramente sigue vigente la Democracia Orgánica del glorioso pasado de los que mandan y como algunos no nos hemos enterado todavía, creemos que tenemos derecho a que alguien se interese por ver hasta dónde llegan los lodos de éste desdichado asunto.
Pero la población alumbreña, sí se manifestó ante la sede de la Asamblea Regional a defender su derecho a vivir segura y dignamente, y exigió un Plan de Emergencia del Valle que tuviera en cuenta al pueblo de Alumbres, a la vez que se realizaron reuniones de los representantes de los vecinos con la Administración.
Posteriormente, se tomaron medidas para casos de emergencia, y se dotó al pueblo de algunos medios necesarios.
Un año después, a mediados del año 2003, Fertiberia, presentaba un nuevo expediente, el tercero consecutivo, éste de cierre definitivo de las instalaciones de Escombreras, que naturalmente fue aprobado por la Autoridad Laboral y los sindicatos, y a finales del mismo año, dejaba de producir y cerraba sus puertas tras 34 años de actividad.